“Fallaci siempre fue dogmática, intolerante, convencida de ser la dueña de la verdad. Siempre vio el mundo como una lucha a muerte entre buenos y malos. Se peleaba con los malos, se enamoraba de los buenos, pero los consideraba a ambos sus iguales. Nunca tuvo paciencia con las víctimas que no reaccionan, con los seguidores, los pusilánimes, los anónimos. ¿Y no sería tal vez que los que cambiamos fuimos nosotros, mientras ella fue de los únicos que se mantuvieron en la lógica de la guerra caliente, y después de la guerra fría?”, escribe Roberto Herrscher sobre Oriana Fallaci en una nueva entrega de los Grandes cronistas del siglo XX, que publica el dominical Perfil en su suplemento de Cultura. Se puede leer completa la nota con un click por acá.