“Este año marcará el 60 aniversario del 27 de julio de 1953, cuando se firmó el armisticio que concluyó la Guerra de Corea –un acuerdo al que Corea del Norte renunció recientemente (lo ha hecho más de una vez). La guerra de tres años dejó más de un millón de soldados muertos, incluyendo a 33.000 norteamericanos, y unos dos millones o más de civiles muertos, y a la península coreana todavía dividida amargamente entre Norte y Sur. En este momento en que de nuevo hay altas tensiones cabe observar que, tantas décadas después, la Guerra de Corea –que fue la primera intervención militar del flamante Consejo de Seguridad de Naciones Unidas— era un conflicto irresuelto incluso antes de los últimos desarrollos: al armisticio jamás siguió una paz formal. Mientras escribo, las fuerzas de los Estados Unidos y de Corea del Sur están en estado de máxima alerta por temor a que el Norte, que tiene bombas nucleares, esté planeando una prueba de misiles.” Jon Lee Anderson desde Corea. Se lee en El puercoespín, por acá.
Archivos de la categoría ‘Correcaminos’
Mi enemigo coreano
27/04/2013Mansilla en el camino
24/04/2013“En un ensayo dedicado al del Príncipe Hermann von Pückler-Muskau a Londres, Rainer Gruenter sostiene que el último estadio de desarrollo cultural del viaje es aquel en que el viajar se instituye como ‘finalidad en sí’, porque en él el viajero ‘hace experiencia’. Este viajar sin meta –que para Baudelaire definía al “verdadero viajero”– es el sucesor burgués del paseo aristocrático del caballero y su ejemplo europeo clásico acaso sea el Viaje a Italia de Goethe. Que por estos lares el mote del ‘gran escritor viajero del siglo XIX’ se ligue indefectiblemente Lucio V. Mansilla no es raro. En sus textos, el viaje se articula sobre una multiplicidad de instancias que van desde esa “forma pura” propia de la educación sentimental de la nobleza al interés político, comercial o recreativo que grava su caricatura en el “viaje burgués”. Pero, a diferencia de otros viajeros patricios como Wilde, Cané, Lucio V. López o su hermana Eduarda, este ‘proustiano inaugural’ hizo además del viaje una experiencia única, al punto de convertirlo en su pulsión de escritura”, escribe Maximiliano Crespi sobre la veta viajera de Lucio V. Mansilla, a propósito de la publicación de dos libros. Se lee en revista Ñ por acá.
Baigorria va
20/04/2013“Los libros no importan. La literatura no importa. El arte, la música, no cuentan. En cualquier caso, Baigorria va. Va, y se choca con la vida, la obra y los raros milagros de Néstor Sánchez, escritor de vanguardia, lumpen de Primer Mundo, psicótico camorrero y borrador descuidado de sus propias huellas. Con todo esto, Baigorria empieza a escribir un libro.” Matías Pailos escribe en No Retornable sobre el libro de Osvaldo Baigorria Sobre Sánchez. Se lee por acá.
Aquellos tres soldaditos de Challapata
03/03/2013“Felipe Cárdenas, de 50 años, escucha las últimas novedades sobre su hijo en una radio Akita que lleva colgada al cuello y que se agita como si fuera un péndulo. Su hijo es Augusto Cárdenas, de 19 años, uno de los soldados bolivianos que fueron detenidos el 25 de enero en Chile, acusados de cruzar ilegalmente la frontera. Felipe viste una vieja camisa a cuadros, un pantalón fino como papel, un gorro de camuflaje que limpia el sol de su cara y unas sandalias hechas con llanta de rueda. Pasa sus días en el campo, a cinco kilómetros de Challapata, el pueblo de casi 25.000 habitantes en el que vivía Augusto antes de que entrara al cuartel y de que lo arrestaran.” Augusto Cárdenas, Jose Luis Fernández y Alex Roque son tres soldados bolivianos que fueron detenidos por cruzar ilegalmente la frontera chilena. Estuvieron presos un mes y el viernes 1 de marzo fueron finalmente expulsados. Un par de días antes, el cronista vasco-boliviano Álex Ayala viajó a Challapata, el pueblo donde nacieron y crecieron, para buscar sus historias. Se lee en el diario chileno La Tercera, por acá.
Caracas según TEM
22/02/2013“Caracas siempre fue la malquerida de Venezuela. Juan Vicente Gómez, el dictador que quiso domesticar al país durante las primeras décadas del siglo, la sometió a la humillación de conservarla como capital a la vez que se negaba a aceptarla como asiento de su gobierno. Así la sojuzgó a través de la indiferencia. Marcos Pérez Jiménez, en cambio, la trasmutó. Insatisfecho del cuerpo que la ciudad tenía, le construyó un cuerpo nuevo a imagen y semejanza de sus delirios. Rayó el largo tórax del valle con autopistas y distribuidores, puso fin a las mansiones lujuriosas del pasado, sustituyéndolas por torres y mausoleos babilónicos que pretendían desgastar el señorío del Ávila. Caracas detestó el cuerpo que le había sido impuesto, pero jamás sintió nostalgia por el que había tenido.” A principios de los años ochenta, mientras vivía en el exilio, Tomás Eloy Martínez escribió esta crónica sobre la capital venezolana. Se lee en la revista El Malpensante, por acá.
New York, Old York
20/02/2013“Las bocinas se tocan con la misma estupidez neurótica que en Buenos Aires. Los taxis son en su enorme mayoría camionetas cuatro por cuatro. Contra la sospecha previa, también tienen internet en New York City. Por lo tanto, no hace falta leer las crónicas de Hernán Iglesias Illa sobre lo que sucede. Toda la información, en todos los soportes y matices posibles, is available on the web. El diario La Nación, por otro lado, no está a la venta en ningún lado.” Crónica neoyorquina firmada por Nicolás Mavrakis, que se lee en la revista Paco por acá.
¿Cómo se dice “mi mamá me ama” en guaraní?
15/02/2013“Todo está relacionado. Llegamos a la Argentina, justamente, el 9 de julio de 1981: feriado conveniente a nuestras necesidades por la merma de gendarmes que implicaba. Mi mamá incluso había calculado el cruce de la frontera a la hora del almuerzo, una garantía extra de que el ojo vigilante estaría más desatento todavía. Llovía, había mucho viento, el río Paraguay estaba bien picado, y en aquel bote alquilado ella se aferraba al cuerpo de su hijo de un año y cuatro meses como si fuera un amuleto.” El escritor Oscar Fariña escribe sobre la vida de su madre, una mucama paraguaya que llegó a la Argentina hace más de 30 años. Se lee en la revista Ñ por acá.