“Es imposible no sorprenderse con el aumento de ventas de la clásica revista The New Yorker, ya que tiene todas las características para encontrarse en retroceso: textos larguísimos -de cuatro a seis páginas-, casi ninguna foto, con la mitad de los textos que versan sobre novedades y crítica literarias, y arte en general. Además, exceptuando algunos cambios, la revista se mantiene idéntica desde hace décadas. Continúa con sus tradicionales tapas de ilustraciones, tipografía y diseño.” Un artículo de Teodelina Basavilbaso en el ADN del diario La Nación aborda el singular éxito de la revista The New Yorker (su tirada se duplicó en papel, cosecha miles de lectores, etc.), en tiempos de fascinación digital. Se lee por acá.