El cronista desgarrado

19/02/2017

A fines de los años 20, en medio de la miseria, la desesperación de una Europa en crisis y en la que ya crece el fascismo, César Vallejo sobrevivía tensionado no solo por la necesidad económica y la denuncia de la deshumanización capitalista, sino por el conflicto entre su lenguaje poético original y su adhesión incondicional a la revolución rusa y al Partido Comunista de Perú, cuya célula parisina llegaría a fundar. Su poesía se inclinará por la transparencia sin perder ritmo ni potencia léxica, como se verá en los póstumos Poemas humanos y en España, aparta de mi ese cáliz. Pero en su prosa exhibirá una voluntad de “bajar línea” que lo llevará, no tanto al facilismo de lectura, sino a repudiar experimentos semejantes a los que él mismo había desarrollado en su primera etapa y a someterse a la doctrina oficial soviética sobre arte y literatura en años de transición del marxismo-leninismo hacia el estalinismo.

Un artículo de Osvaldo Baigorria sobre César Vallejo, sus ensayos y crónicas. Se lee completo por acá.

Samba, a ti te canto

19/02/2017

Viejo mercado de esclavos y escenario de ofrendas a los orixás africanos, para las primeras décadas del siglo XX Pedra do Sal ya se había transformado en el punto central de reunión de los músicos que descendían al bajo fondo carioca desde los empobrecidos morros. “Esta es la cuna del samba: la zona portuaria, el barrio de migrantes bahianos y, sobre todo, el territorio de los esclavizados”, asevera rotundo Neis Jota Carlos, un elegante jubilado ataviado de punta en blanco: sombrero jipijapa, guayabera crema y zapatillas de running al tono. Neis araña los 80 años, es mecánico hidráulico y está casado hace décadas. Muchas décadas, subraya. Su pasión es la música en general, y el samba en particular. Toca, canta y compone. Mientras degusta una lata de Antarctica bien helada, recuerda sus primeras derivas bohemias en la Pedra do Sal: “Cuando era joven, venía con amigos a cantar y tomar unas cervezas. No era ni por asomo lo que puede ver usted ahora, con tanta gente. Esto era más bien un desierto.” Neis resalta que con el paso del tiempo, y pese a la reticencia de la élite, el samba ganó miles de fanáticos y se transformó en parte fundamental de la identidad nacional brasileña. Antes de perderse en un mar de danzarines y turistas, arriesga: “Acá se dio el origen. Pedra do Sal es la génesis de nuestra cultura.”

Una crónica de Nicolás G. Recoaro, se lee completa por acá.

El Taxi Boy

08/02/2017

El radio taxi siempre me dispara fantasías, y después de cortar, mientras esperaba su llegada, me dediqué a imaginar qué tipo de conductor me tocaría. Obviamente, con toda la maquinaria del morbo encendida… Quizás un pendejo musculoso de barrio, con un equipaje entre sus piernas más grande que el que yo llevaba, y dispuesto a ofrecerme amor eterno. O quizás un viejo mudo con cara de haber estado chupando vinagre. O un gordo lujurioso con un depósito de ravioles intentando levantarme…. Pero no, señoras y señores y por qué no niños, cuando llegó el taxi, el chofer se bajó amablemente, me ayudó a dejar en el baúl la valija y emprendimos el viaje.

Una crónica de Naty Menstrual, se lee completa por acá.

Veteranos del under

06/02/2017

Para Norberto de la Rosa, el cuerpo habla. Y muchas veces pide a gritos un masaje reparador. El curtido masajista cuenta que con sólo rozar los músculos de los pies de sus clientes, es capaz de reconocer el nivel de tensión que comprime sus desdichas. Lleva 35 años de servicio en el Castelar. Arrancó cuando tenía 29. Su entrada al milenario universo del masaje se dio de casualidad. Hastiado por sus tareas de empleado administrativo, incursionó en un taller de yoga. Fue una epifanía. Conoció el arte de la respiración y de las posturas sanadoras. También aprendió a relacionar el masaje con la trasmisión de energía. Desde entonces, De la Rosa es cultor de una rama más New Age del gremio, con aptitudes relajantes y antiestrés. Un paradigma que rompe con el tradicional masaje de fuerza. “Acá se estilaba el masaje activo. El cliente llegaba y te decía: ‘Matame, porque ando mal’. Y no es sencillo: piense que para hacerle masajes a una persona de casi 100 kilos prácticamente hay que poner el alma.” Aquellos tiempos rudos y de muchachos sin gomina quedaron en el pasado: “Ahora prendo un sahumerio y propongo ejercicios sencillos. Es posible hacer un masaje profundo sin estrujar al cliente. Pero ojo, no son caricias.”

Una crónica de Nicolás G. Recoaro sobre el sauna del Hotel Castelar. Se lee en Tiempo Argentino por acá.

Yo, yo y yo

05/02/2017

El reality show, las entrevistas a personas y personajes de la cultura, la crónica periodística, el biodrama, el auto documental y otros géneros de circulación frecuente que ponen el foco sobre el individuo revelan que el yo, la primera persona, sea conocida o no, se lleva todas las miradas del presente. “Primacía del yo”, “show del yo”, “giro subjetivo” señalan sociólogos y críticos de arte. Una voz autoral que gana espacio en todas las áreas de expresión y que también tiñe la literatura contemporánea. Leemos entonces relatos personalísimos (cuentos y novelas de autoficción, rotula la crítica) en los que la vida cotidiana del narrador -cuyo nombre propio coincide con el del escritor y además es el personaje principal de cada texto- da lugar a reflexiones de diverso tenor y temática, o simplemente al inventario de acciones cotidianas, aparentemente banales y hasta rutinarias. Que tienen gran aceptación y más demanda en todo el mundo. Entre los que practican este tipo de relatos se pueden nombrar a Emmanuel Carrère, Karl Ove Knausgård y Mario Levrero, como ejemplos notables y traducidos a varios idiomas y con demanda siempre en alza. Pero la lista completa sería extensísima, en realidad, inabarcable. ¿Por qué tienen tanta aceptación y difusión este tipo de literatura? ¿Será por el efecto de identificación mutua -con una fuerte dosis de voyeurismo? ¿O acaso esos textos de la vida cotidiana dicen algo más?

Un artículo firmado por Gabriela Baby en La Nación, se lee completo por acá.

Safari urbano

02/02/2017

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Temporada de talleres

02/02/2017

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