Guerriero responde

04/12/2016

“El rol de un periodista es estar en un segundo plano todo el tiempo. Creo que nosotros no le deberíamos importar mucho a nadie, porque en principio, cuando entrevistás a alguien, lo que hacés es olvidarte de vos para dar brillo al otro. Esa convicción en mi caso se replica en otros ámbitos de la vida. Yo a mí misma me importo muchísimo, pero no estoy todo el tiempo pensando que todo el mundo está interesado en mí; no lo pienso ni lejanamente porque no encuentro tema más aburrido que hablar de mí misma. Y en todos estos eventos, ferias y festivales, es cierto que usualmente no estoy en el centro-centro; me gusta más la periferia.Soy una persona muy solitaria. No soy muy gregaria, el todojuntismo me vuelve loca; eso de ir todos juntos a todos lados… aguanto solo dos horas.”

Una entrevista a Leila Guerriero, firmada por Roberto Valencia y publicada en El Faro. Se lee completa por acá.

Mejor se garcha en la pampa

02/12/2016

Adaptación y vuelta de tuerca al título que iba a poner Javier Gasparri a su artículo “Mansilla: La promiscuidad de los cuerpos” donde aparece este comentario a Correrías de un infiel: “Mejor se coge en la Pampa” fue el primer título dado a este trabajo, aún sin desconocer el posible anacronismo impertinente del término “coger” […]

a través de Mejor se garcha en la pampa — Paseo esquizo

Bajo el asfalto

21/11/2016

La escena parece sacada de un filme de los hermanos Lumière. A las tres en punto, el subte llega con modorra a la estación Corrientes. Las puertas de la formación de la línea H bostezan el andar agitado de los pasajeros rumbo a la salida. Con dosis desparejas de civilidad y premura, pugnan por montarse en la escalera mecánica. La lucha no es cruel, pero es mucha. Y la banda de sonido que acompaña la típica postal del bajo fondo porteño es un clásico de Gardel y Le Pera. Desde su improvisado escenario en el andén, un anónimo dúo arremete con el sprint final de “Por una cabeza”.

Aunque nacieron en Venezuela, el violinista Denys Bonilla y el guitarrista Pablo Tirado parecen llevar el 2×4 en su ADN. “Es la música que se respira en la ciudad y por eso tocamos mucho tango. Aunque no olvidamos nuestras raíces: en el repertorio tenemos valses y joropos. Piden mucho ‘Caballo viejo’”, explica Tirado, oriundo de Aragua, pegadito al Caribe. Tiene 20 años, prolija raya al costado y las yemas de los dedos muy curtidas. Estudió guitarra clásica y llegó a Buenos Aires hace cinco meses, en busca de nuevos escenarios. Los andenes de la H fueron los primeros en darle cobijo. Se siente heredero de la dilatada tradición de músicos trotamundos que parió su patria. “Tocando en el subte te ganás la vida y además te das a conocer: dos pájaros de un solo tiro”, asevera mientras acaricia los trastes de su fiel instrumento. No tiene prejuicios en tocar a la gorra: “No soy ‘elitesco’, prefiero tener la actitud del guitarrista popular, tocar adonde sea. Es más, acá es un desafío todos los días, porque el pasar de los trenes y las bocinas te desconcentran.”

Una crónica de Nicolás G. Recoaro, se lee en Tiempo Argentino por acá.

Correcaminos

20/11/2016

Es muy simple conocer un lugar. O eso parece. Alcanza con escribir el nombre en un buscador, entrar a un blog o mirar un documental de National Geographic. El mundo está a un clic de distancia. Sin embargo se viaja cada vez más. Se viaja para pisar la arena blanca de las playas siempre al sol, para llegar a una cumbre imposible, para sentir el dulce y picante del bun ma en un puesto de comida callejera de Vietnam. Y no hay viaje sin relato. Viajaron Marco Polo, Napoleón, William Hudson y nombraron por primera vez lugares y modos de vida. Para el resto, los que no podían viajar, leer sus crónicas resultaba la única manera de alcanzar lo desconocido. Los relatos de esos viajes eran un espacio de ensueño, una forma de descubrir el otro lado, lo exótico. Hoy, la hiperconectividad y la ilusión de acceso ilimitado a la información vuelven difícil imaginar cómo la crónica de viajes puede seguir revelando algo nuevo del mundo. Y, por extremo que parezca, se enfrenta en la era digital a la necesidad de reinventarse para seguir teniendo sentido.

Un artículo de Verónica Boix, se lee en La Nación por acá.

Nuevo periodismo argento

16/11/2016

Las redacciones de los diarios argentinos alcanzaron un despliegue histórico bastante superior al promedio de Sudamérica, algo comprobable en la oferta en el kiosko y en la cantidad de periodistas empleados. Clarín no tiene los 1.200 periodistas de The New York Times pero alcanza los 450, que protagonizan hace una década un tránsito hacia el formato binorma (impreso y digital). El principal diario argentino tampoco cuenta con los cincuenta corresponsales y colaboradores permanentes desde el exterior que tiene el Times, pero sí con una decena.

La Nación tiene un cuerpo de redacción algo menos numeroso que el de Clarín. Un escalón bastante más abajo, Página 12 suma unos 90 periodistas entre fijos y colaboradores permanentes, con una decena de corresponsales en el exterior y unos 50 redactores no permanentes. En ese rango mediano se encuentran diarios populares como Crónica y unos cuantos títulos importantes de las provincias, como el mendocino Los Andes (de Clarín). Los diarios económicos porteños emplean entre 30 y 60 periodistas, en tanto que los periódicos más pequeños, los gratuitos y muchos provinciales, se editan con entre 10 y 25 redactores.

Un fragmento del libro Pensar el periodismo, de Sebastián Lacunza, se lee en Anfibia por acá.

Houellebecq fuma y espera en Buenos Aires

10/11/2016

“Michel Houellebecq está apoyado en el auto que lo llevará desde el Aeroparque al hotel y fuma. Sostiene el cigarrillo casi con desdén, le cuelga entre los dedos mayor y anular de una mano y con la otra sostiene un celular rojo con tapa, de los de antes. Da pitadas con fuerza y mira la pantalla, como queriendo parecer absorto en ese acto. La vista simula estar centrada en el aparato, pero cambia repentinamente de foco cuando alza la cabeza y pide que dejen de fotografiarlo.”

Un perfil de Houellebecq, firmado por Cecilia Martínez en La Nación, se lee completo por acá.

Dios salve a las reinas

07/11/2016

Diva total. Peluca carré a lo Uma Thurman en Pulp Fiction, pestañas kilométricas orladas con plumas de fantasía y sandalias de taco aguja que dan vértigo. Esta noche nace una estrella: Dixie Valentine. Danilo, el padre de la criatura, confiesa que por ahora sólo le preocupa conseguir un rush rojo shocking para barnizarse los labios. “Es la primera vez que me transformo. Mi debut… Espero que no sea también mi despedida”, dice el joven de 19 años y guiña el ojo derecho, sexy.

Se larga en Casa Brandon, Villa Crespo, la tercera edición de Divas Drag Race, que premia a las drag queens más carismáticas de la escena porteña. “La competencia es una excusa. Acá hay comunión, un espacio abierto para performatear, sumar fuerzas e ir para adelante. Sin dejar de lado el glamour, obvio”, explica Nico, uno de los organizadores y a cargo de las bandejas de DJ. “Nos interesa darles un espacio a todos: drag queens, drag kings… Es una auténtica varieté con escenario y micrófono abierto. La última palabra la tiene el público. El aplausómetro define quién es la reina”, dice el muchacho musculoso de pelada brillante, frondosa barba leñadora y botas bucaneras.

Una crónica de Nicolás G. Recoaro, se lee en Tiempo Argentino por acá.