Almorzando con María Moreno

“Se coma opíparamente o no, los alimentos producen deshechos, esa materia que el hambre busca en los tachos de los que comen todos los días en una Buenos Aires que Fourier hubiera considerado como lo opuesto a Armonía. En ese industrioso reino feliz que nunca pasó de proyecto, el recoger la basura está a cargo de cuadrillas de niños de entre nueve y trece años, esa edad donde la escatología es una verdadera pasión que se acompaña con una lengua sucia y el gusto por la cochinada en masa”, cuenta María Moreno en “Todo alimento es político”, una columna en la revista Debate. Buen provecho, se lee por acá.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: