Archive for 31 enero 2014

Cuatro años sin TEM

31/01/2014

“Cuando Ezequiel Martínez, su hijo y albacea, me propuso organizar los manuscritos de Tomás para que investigadores, periodistas y escritores pudieran consultarlos en la sede de la Fundación Tomás Eloy Martínez, que fundó y preside tras la muerte de su padre, dije que sí, que cómo no, que todo un honor. Muy irresponsablemente. Por entonces no sabía el tamaño que iba a tener la tarea. A veces me he preguntado –inútilmente– si la hubiera aceptado de saber cuán grande e interminable iba a ser en realidad. Tantas páginas, tantos borradores, tantos recortes y subrayados y libros marcados e ideas casi ilegibles garabateadas en una, dos, tres, cuatro, cinco libretas y cientos (cientos) de archivos de Word, no podían provenir –pensaba yo– de la cabeza de un solo hombre.” Ana Prieto escribe en la revista Anfibia, a cuatro años de la muerte de TEM. Se lee por acá

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Un tao de arrabal

25/01/2014

“Pero antes de haber leído sus novelas, lo primero que recuerdo de Sánchez es lo que dijo en los 80 en una entrevista en Cerdos & Peces, revista en la que yo colaboraba, acerca de lo que él llamaba el camino lumpen, una supuesta conducta pretérita, un tao de arrabal cuyos códigos eran no hacer carrera, no hacer periodismo, no hacer publicidad, no buscar premios literarios. Esos enunciados con los que Sánchez aportaba material para construir su figura de escritor fueron mi punto de partida. Me llamaron la atención sus gestos de fuga, deserción y abandono del mercado editorial, de los nichos culturales y en última instancia, de la vida civilizada, convencional, urbana, productiva y domesticada. Esos gestos de buscador espiritual, de linyera ilustrado, de lumpen en el sentido de alguien que vive en el peligro, al acecho, en actitud contraria al confort y a la vanidad del éxito social. O sea, alguien contrario al escritor en permanencia, al escritor profesional. Luego, en algún momento en la escritura de mi libro conjeturé que pueden encontrarse las pistas de ese ademán de abandono dentro de sus novelas y sobre todo en su experimentación con el free-jazz, pero al final decidí que ese relevamiento no era mi objetivo y así, de alguna manera, volví a separar figura y obra.” Una entrevista a Osvaldo Baigorria, firmada por Pablo E. Chacón, se lee en Télam por acá.

Derecha, izquierda, derecha, izquierda

21/01/2014

“El otro día estuve en un restaurante alternativo y en sus paredes, a modo de collage, estaba todo, creo, lo que es considerado políticamente correcto desde el punto de vista de la cultura progre o alternativa. Se trataba de recortes de revistas, diarios y afiches. Hacemos el recuento: causa mapuche y sus derivaciones hacia los pueblos originarios; movimientos sociales y sus grandes demandas, el pendejismo libertario y sus consignas del postromanticismo del siglo XIX; la diversidad sexual y sus especificidades; la conciencia ecológica y sus vertientes; legalización de la marihuana y semillería vernáculas; algo de esoterismo y yoga; y mucha cultura, sobre todo canción latinoamericana, algo de rock y poesía”, escribe en su columna Marcelo Mellado en el semanal chileno The Clinic. Se lee completo por acá.

África mía

20/01/2014

El periodista Facundo García y la fotorreportera Vanessa Escuer se encuentran viajando por África, cruzando el continente desde Egipto hasta Sudáfrica, y en su blog Suenan tambores se pueden leer sus crónicas y ver fotos del periplo. Una muestra: “Once de la mañana.  Consulado sudanés en Aswan, Egipto. Entramos y recogemos el visado después de unos días de espera  y de vueltas por las embajadas en busca de cartas de invitación que al final nunca nos pidieron. El cónsul tiene cara de pocos amigos y no capta -o no quiere captar- nuestras sonrisas, pero nos estampa el sello y asiente con la cabeza mientras nos invita a salir por la puerta con la mirada.” Se lee completo por acá.

 

Murió el poeta

15/01/2014

“Conoció la poesía a los cinco años, oyendo a su hermano mayor recitar a Pushkin en ruso. A los nueve se enamoró de una vecinita de Villa Crespo, pero ella no entendía ruso, y no le impresionaba nada oírlo recitar, así que él copió unos versos de Almafuerte y se los mandó. Cuando vio que la cosa no daba resultado, empezó a escribir él los envíos. La vecinita nunca se enteró de lo que había originado. El resto del mundo, sí. Juan Gelman escribió alguna vez: “’Un hombre entra a su casa y el olor / de sus hijos le golpea la cara. Juan Gelman escribió alguna vez: “Es horrible saber que moriré mañana / o que no moriré’. Sabiendo lo que sabemos de él hoy, esos versos retumban doblemente en nuestra cabeza, porque alguna vez los subrayamos sin saber lo que sabemos hoy.” Perfil de Juan Gelman firmado por Juan Forn en Página 12, se lee completo por acá.

Don Nica

13/01/2014

“Don Nicanor, a usted le gusta ser el toqui, la machi o el werkén de su tribu. Pero también es —y eso me interesa mucho más— ese ecologismo de chaleco vuelto con el que seduce a las damiselas; el profesor de Ingeniería que sabe de política, plata y farándula. La radiocasete que toca a Cole Porter, al ritmo del cual usted baila para demostrar su estado físico; la bandeja llena de tazas con las que les sirvió el té a mis hermanos, su implacable necesidad de seducir en todo momento, su incapacidad para decir tonteras y su gusto por que alguna rebote para hacer piruetas con ella, sin caerse. La conversación, aunque en apariencia delirante, fue siempre tan civil. Me impresionó conocer al poeta y al mito, y todas esas huevadas. Pero sobre todo me gustó estar con un chileno universalmente chilensis.” El escritor chileno Rafael Gamucio le escribe a Nicanor Parra, en un texto que integra Los platos rotos. Historia personal de Chile. Se lee en la revista Ñ por acá.

La joven guardia de cronistas

08/01/2014

“Mientras tanto, como un animal cauteloso que observa la escena y luego avanza, agazapado, comienza a asomar una nueva generación de cronistas. Son jóvenes, nacidos en su mayoría después de 1980 –muchos de ellos durante o inmediatamente después de las dictaduras que aquejaron a sus países– con una impronta y una voz esencialmente latinoamericana, como las de sus predecesores, pero matizada por la influencia de otros escritores, otros pensadores, otros presidentes; por la música y la estética del cine de los últimos veinte años, por los blogs y los 140 caracteres de twitter y las revistas de crónicas.” Sobre los nuevos cronistas latinoamericanos, un artículo en la revista Paula, se lee por acá.