Archive for 29 julio 2014

Cien noches en Manhattan

29/07/2014

“El 23 de febrero de 1964, el joven poeta Miguel Grinberg (Buenos Aires, 1937) escuchó a los Beatles por primera vez. Después de un periplo en tren de casi 1900 kilómetros a través de territorio mexicano, el cruce a pie del puente sobre el río Bravo que une Ciudad de Juárez y El Paso (Texas) y un picaresco diálogo con un oficial fronterizo estadounidense (‘¿Viene caminando desde la Argentina?’ ‘Si se queda sin dinero, ¿sus amigos lo ayudarían?’ ‘Do you carry a gun?’), Grinberg almorzaba plácidamente en la terminal de ómnibus de Greyhound y repasaba mentalmente el itinerario que terminaría en Nueva York, hasta que estalló en el jukebox de la confitería la vigorosa melodía de Please Please Me y ya nunca nada volvió a ser igual: ‘El contacto sonoro me produjo una intensa taquicardia –recuerda Grinberg en el prólogo del recientemente publicado Memoria de los ritos paralelos–. Allí sucedía algo que impactaba la sensibilidad, sin filtros. Lo viví como una señal de bienvenida a un nuevo mundo.”” Una reseña sobre el diario de viaje metafísico de Miguel Grinberg. La nota la firma Nicolás G. Recoaro en Tiempo Argentino y se lee por acá.

El anticentenario

27/07/2014

“En Las Cruces, 150 km al sur de Santiago. La bruma envuelve la bahía y por la empinada calle Lincoln, ni un vecino sube en esta mañana de viernes. El mar luce como aceite oscuro de tan frío y no salpica las rocas volcánicas de la playa: ese es el paisaje que ve el artista desde su terraza –él está tal cual, la foto es reciente. En este balneario de los años 20, que hoy persiste en su orgullosa decadencia, todavía no hay señales de embellecimiento: todo está como fue quedando. Pero los carteles advierten que estamos en el Litoral de los poetas , jalonado por Cartagena, donde vivió Vicente Huidobro, y más allá Isla Negra, comarca de Neruda. Nicanor Parra es el prohombre del pueblo. El tiene otra casa en Isla Negra, donde alguna vez fantaseó un anti-museo; el entusiasta grupo de amigos que vela por él planea ocultarlo allí el 5 de septiembre, cumpleaños del siglo. Es que en Las Cruces hay indicios de que comenzarán los tours.” Matilde Sánchez tras los pasos de Nicanor Parra, a pocas semanas de su cumpleaños número 100. Se lee por acá.

La tribu de Baigorria

26/07/2014

“Son, a su manera, breves fraseos en si bemol de una Olivetti que resiste en su escritorio el paso del tiempo y la tecnología. Bajo esa suerte, Osvaldo Baigorria (diciembre 1948) ya es parte constante y sonante de esa extensa bandera multicolor donde hoy brillan las estrellas de Perlongher, Fernando Noy, Urdapilleta y Batato Barea; la resacosa crema de esa tribu pestilente y desgarbada que supo llamarse el under porteño.” Una reseña de Cerdos & Porteños, que firma en la revista Veintitrés Miguel Zeballos. Se lee completo por acá.

Yo cosifico, tú cosificas, él cosifica…

25/07/2014

“El término cosificar se ha hecho famoso hace poco tiempo en la televisión. A medida que las mujeres vamos ocupando nuevos lugares, nuestros puntos de vista logran visibilizarse. Así, ‘cosificar’ viene a designar esa operación por la cual el cuerpo de la mujer es tomado como una cosa hueca y carente de propiedades, salvo la de ser un ente pasivo para proporcionar placer al varón. Se cosifica cuando se recorta el cuerpo y se dejan las tetas en la tapa de la revista. Cuando la cámara de Tinelli no deja de serrucharle el traste a la vedette. Entonces esa mujer vale por lo que su cuerpo excita. Luego, nada más de ella es válido. Una es cosificada cuando en la calle un señor se acerca y cerca del pelo le susurra planes para sus genitales. Parecería haber en esa parálisis y recorte que se hace del cuerpo femenino una violencia. A la mujer se la requiere muertita, para que el varón penetre, saque, diga, compre. Y allí hay violencia, aunque no se llegue a los clásicos ‘te mato’, ‘te parto’, ‘te hago mierda’. Ahora, ¿cómo sería posible la aventura de intentar cumplir el deseo sin que esa operación esté revestida de una carga violenta? ¿Cómo podría un varón, una mujer, desear a otro u otra sin considerar el cuerpo ajeno como una cosa descomunal o paradisíaca? ¿Cómo sería posible desear sin cosificar?” El artículo completo que escribió Agustina Paz Frontera se puede leer completo por acá.

Los problemas del sistema

22/07/2014

“No todos los problemas tienen solución. Y por lo general, las soluciones agravan los problemas. Quiero decir, el hecho de que no haya solución a ciertos problemas no quiere decir que no sigan estando ahí los problemas. Y, por otro lado, las soluciones, me refiero a soluciones de índole política o técnica, por lo general son reajustes que permiten a una gran maquinaria seguir funcionando. De alguna forma, los peores defensores de un sistema defectuoso son aquellos que buscan solucionar sus aristas más impresentables pero dejando latente el funcionamiento de todo el sistema. Eso se hace notorio después de un cierto tiempo. Todo sistema social, toda máquina, necesita de un service. Pero las soluciones que sólo proceden por reajustes son falsas soluciones y tarde o temprano una época se ocupa de deshacerse de todas ellas para refundarse sobre otras bases. Justamente no porque no funcionara la anterior sino porque la acumulación de falsas soluciones tarde o temprano hace estallar todo el mecanismo”, dice Christian Ferrer en esta entrevista que le realizó Sonia Santoro para Página 12. Se lee completa por acá.

Cerdos & Porteños, una reseña

04/07/2014

“Cerdos y Porteños (Blatt & Ríos) reúne doce artículos –inclasificables en su mayoría, híbridos entre ensayo, crónica e investigación- redactados por Baigorria con premura, pocas horas de sueño, sacrificio y con las monedas justas en el bolsillo, según cuenta en la Introducción. Corrían épocas de alfonsinismo, inflación galopante y planes australes. Sin embargo, en palabras del propio autor: “Había otros motivos más allá del ‘ganarse la vida’: había que ganar la calle, la cultura, la transición desde la dictadura hacia una libertad que no merecía que se diera un sólo paso atrás”. Los medios en dónde el periodista –hoy también docente de la Universidad de Buenos Aires- colaboraba comofreelance estaban cargados de ideas frescas que terminaron influenciando al periodismo argentino. El Porteño, según lo describe Baigorria, se basaba en el “nuevo periodismo, crónicas, investigaciones, que aprovechaban o forzaban el corrimiento de la apertura política”. Cerdos y Peces, con el peculiar Enrique Symns a la cabeza, “fue un largo paso más allá” cuenta: “Salió a forzar los límites del tímido destape cultural y sexual argentino de una manera extrema”. Allí, en ese mundo; con esas ansias de renovar medios gráficos paquidérmicos y enmohecidos, se enmarcaron las colaboraciones de Baigorria hoy revisitadas a través del arte de la compilación.” Una reseña firmada por Pablo Díaz Marenghi en la Revista Alrededores, que se lee completa por acá.

Espejito, espejito

01/07/2014

“Recuerdo el día en que empecé a tener cara de adulto. Tenía veinticinco años. Muerto de sed, me levanté a medianoche y fui al baño de la casa de mis padres, con los que vivía todavía. Chile-España con Holanda, Ñuñoa, un pasaje de ladrillos casi nuevo en medio de casas, productoras de televisión y conventos de monjas. La reproducción exacta de unas viviendas sociales belgas. En estas se habían refugiado escultoras, periodistas y exiliados de oposición, que para ese entonces, 1995, ya eran parte del gobierno. Sin encender la luz me miré a la pasada en el espejo y no me reconocí. No quedaba nada de mi cara de tragedia, de hambre, de espera; de cuando era puro hueso y ojos enormes coronados con un pelo rizado de inmigrante, pálido como una película en blanco y negro, siempre trágico, siempre solo, sentado entre los jumpers de mis compañeras que solían someterme a largas semanas de ley del hielo.” La columna de Rafael Gamucio arranca así en The Clinic y se lee completa por acá.