Archive for 26 junio 2017

KPOP: huele a espíritu adolescente

26/06/2017

La primera fila del auditorio huele a espíritu adolescente. Una banda de aguerridas chicas de La Matanza pide a grito pelado que salgan a escena los concursantes. Rocío es de Rafael Castillo, capital bonaerense del KPOP. De los cantantes coreanos resalta la belleza de sus rostros, de sus peinados, de sus cuerpos. De los latinos, también. Hoy alentará sin respiro a Josema, el frontman de los mexicanos Clue, uno de los siete grupos finalistas en la categoría baile. “Tiene algo único, no se puede explicar con palabras”, cierra la muchacha y abraza con fruición el peluche que trajo para ofrendarle a su ídolo. Papá Sergio es el encargado de mantener a raya a la pandilla salvaje. “La música zafa y hay buenos conjuntos, pero a mí lo que me pierde es la cocina coreana, amo el ramen, también unos chicitos de pescado que no sé cómo se llaman. Escucho esta música y me dan ganas de comer”.

Una crónica de Nicolás G. Recoaro, publicada en Tiempo Argentino. Completa por acá.

Una canción para Viscarra

21/06/2017

Escritos contraproductivos

21/06/2017

Néstor Sanchez

Quisiera compartir y recomendar algunas lecturas de autores que, en distintas décadas del siglo XX, desde los márgenes interiores de ese sistema que en Argentina suele distinguirse como “literatura”, cuestionaron el crecimiento de los dispositivos de control burocráticos, mercantiles y académicos sobre la creación artística en general y literaria en particular. Por su oposición a las ideologías productivistas y consumistas, estos autores pueden ser considerados como parte de una constelación crítica que reivindicó a la literatura como un arte que, por ser arte, no es o no debería ser un trabajo, o no debería estar condicionado por el trabajo.

Una conferencia de Osvaldo Baigorria, se lee completa por acá.

La exaltación de las máquinas

19/06/2017

¿Se puede estar enamorado de un auto? “De varios, querido. Igualmente, uno nunca olvida la pasión del primer amor”, confiesa sin sonrojarse Juan, un ingeniero cuyano que disfruta de las acrobacias sin vértigo de las 4×4, en el espacio outdoor del Salón Internacional del Automóvil. Raro, como encendido, sorbe un mate dulce y hace memoria de sus primeros escarceos y el fulminante flechazo con un Renault 6: “Año 1978, era una belleza. Yo recién salía del secundario, con el título de técnico mecánico bajo el brazo. Entonces le metía mano en el motor. También lo ‘pecheaba’ bastante en la ruta, aunque iba a dos por hora. Me acuerdo que hicimos un viaje a Chile y, como corresponde, se quedó en el Cristo Redentor. Al final lo arreglamos con alambre.” Vino a La Rural acompañado por un grupo de amigos de la infancia. Cuenta que manejaron sin respiro desde San Juan para llegar al evento tuerca. Unos metros más allá, los fanáticos inmortalizan con sus celulares el andar cansino de las chatas japonesas todoterreno. “Para serle franco –se sincera Juan–, después de dos horas dando vueltas, no vi nada que me llamara la atención. Mucho robot, poca mecánica. Me quedo con el recuerdo de aquel R6. Estos modernos te llevan como en una alfombra mágica.”

Una crónica de Nicolás G. Recoaro. Se lee completa en Tiempo Argentino por acá.

Mansilla y los perros

13/06/2017

 

Copia del daguerrotipo que se conserva en el Museo Histórico Nacional. Fue tomado en 1855, cuando Mansilla tenía 24 años. La anécdota transcurrió en 1870

Lucio V. Mansilla -soldado de la Campaña del Desierto, oficial en la guerra del Paraguay, bon vivant e hijo del héroe de la Vuelta de Obligado- tenía un problema con los ratones. Él mismo lo confesó en sus memorias y agregó que ese miedo terrorífico lo heredó de su madre. El hombre se trepaba al catre o la cama, con los pelos de punta, cuando un roedor aparecía.

Además, les tenía pánico a los perros callejeros. “Un perro en una puerta de calle -decía- es para mí más estorbo que un hombre”. Otra vez escribió: “Yo tengo un miedo cerval a los perros, son mi pesadilla; por donde hay, no digo perros, un perro, yo no paso por el oro del mundo si voy solo, no lo puedo remediar, es un heroísmo superior a mí mismo (…). Juro que los detesto, si no son mansos, inofensivos como ovejas, aunque sean falderos, cuscos o pelados”. Para este soldado, un mano a mano con un perro era un suplicio. De uno de esos encuentros quedó el testimonio.

Una nota de Daniel Balmaceda. Se lee completa por acá.

Palito, bombón, helado

11/06/2017

Suntuoso, distinguido y tradicional. Base sólida de chocolate y corazón de súper sambayón y crema chantilly. Una copiosa lluvia de almendras y nueces coronan la superestructura. ¡Señoras y señores, el postre helado está servido! Aguarda su turno para ser analizado por los cinco jurados del 4º Campeonato Nacional de Helado Artesanal, en Costa Salguero. “Este es un momento de pura adrenalina, espero les guste a los jueces”, anhela Marcos Salinas, curtido maestro heladero nacido en Misiones, con más de 30 años en el gélido gremio. Cuando los asistentes mutilan su obra, una gota de sudor frío corre por su frente. “Fueron más de cuatro horas de trabajo sin respiro. La clave es estar atento al mínimo detalle. Y también hay algunos truquitos, pero ni sueñe que se los voy a revelar. Para serle franco, el sambayón es mi arma secreta”, confiesa Salinas, mientras las entrañas de su manjar ya son escrutadas con ojo profesional.

Una crónica de Nicolás G. Recoaro. Se lee en Tiempo Argentino completa, por acá.

¿Terrorismo mapuche?

11/06/2017

La discusión sobre si se debe aplicar o no la ley antiterrorista en ciertos casos de violencia acontecidos en La Araucanía es más lo que oculta que lo que esclarece. ¿Es un acto terrorista la quema de camiones madereros? Depende: si se descubre que el móvil es cobrar seguros comprometidos o generar algún tipo de privilegio o ganancia económica, es obvio que no sería un acto terrorista, sino una infracción común con rasgos de estafa. Y para ese tipo de delitos existen las leyes comunes. Si el objetivo, en cambio, es causar terror y alarma pública en la zona para llamar la atención respecto de la causa de un grupo cualquiera, es evidente que estaríamos ante un delito de tipo terrorista, y es de suponer que si el delito es ése, la ley que corresponde aplicar es aquella confeccionada especialmente para tales circunstancias. Pero ésta es una discusión de abogados, no de políticos. El problema que se vive en La Araucanía no se arregla decidiendo si quemar un camión es un acto terrorista o no. Este conflicto no lo resolverán los abogados, ni los políticos que hablan como ellos; ni lo concluirá tampoco la fuerza pública (sólo los dictadores piensan que los problemas políticos se solucionan dando golpes de Estado). Los que han llegado a la convicción de que al interior de un Estado sólo se reconocen individuos y no grupos con identidades que respetar tampoco serán de mucha ayuda en este entuerto, porque mientras ellos piensan aquello los miembros de esos grupos creen todo lo contrario, y en esa falta de reconocimiento encuentran el combustible para su combate. Más aún, está precisamente en ese desdén el origen de la violencia. ¿Los mapuche no han dado acaso muestras suficientes, a lo largo de varios siglos, de una voluntad de pertenencia a un colectivo distinto del Estado? ¿Por qué no reconocerla?¿Por qué desdeñarla con tanto encono?

Una columna de Patricio Fernández en The Clinic. Se lee completa por acá.