Archive for the ‘Teorías sobre el reportaje’ Category

Yo, yo y yo

05/02/2017

El reality show, las entrevistas a personas y personajes de la cultura, la crónica periodística, el biodrama, el auto documental y otros géneros de circulación frecuente que ponen el foco sobre el individuo revelan que el yo, la primera persona, sea conocida o no, se lleva todas las miradas del presente. “Primacía del yo”, “show del yo”, “giro subjetivo” señalan sociólogos y críticos de arte. Una voz autoral que gana espacio en todas las áreas de expresión y que también tiñe la literatura contemporánea. Leemos entonces relatos personalísimos (cuentos y novelas de autoficción, rotula la crítica) en los que la vida cotidiana del narrador -cuyo nombre propio coincide con el del escritor y además es el personaje principal de cada texto- da lugar a reflexiones de diverso tenor y temática, o simplemente al inventario de acciones cotidianas, aparentemente banales y hasta rutinarias. Que tienen gran aceptación y más demanda en todo el mundo. Entre los que practican este tipo de relatos se pueden nombrar a Emmanuel Carrère, Karl Ove Knausgård y Mario Levrero, como ejemplos notables y traducidos a varios idiomas y con demanda siempre en alza. Pero la lista completa sería extensísima, en realidad, inabarcable. ¿Por qué tienen tanta aceptación y difusión este tipo de literatura? ¿Será por el efecto de identificación mutua -con una fuerte dosis de voyeurismo? ¿O acaso esos textos de la vida cotidiana dicen algo más?

Un artículo firmado por Gabriela Baby en La Nación, se lee completo por acá.

Queremos preguntar

20/01/2017

Los dueños de un diario del Perú les han prohibido a sus periodistas hacer preguntas durante las entrevistas. La historia me la contó un reportero que renunció tras intentar sin éxito acatar la medida. ¿Es posible entrevistar a alguien sin abrir la boca? Los directivos del medio implementaron esta innovación para mantener contentos a los accionistas y a los anunciantes, ese dúo tóxico. En las páginas del diario desfilan ministros, empresarios, banqueros y otros poderosos que a veces son accionistas o quienes compran las páginas de publicidad. La prohibición tiene matices: los reporteros pueden conversar con esos personajes sobre el éxito de sus negocios, sobre las millonarias inversiones que crearán miles de empleos en el país y, acaso, sobre su plato de comida favorito. De ninguna manera sobre las cosas que los lectores merecen saber.

Un artículo de Márcos Avilés, se lee completo por acá.

Guerriero responde

04/12/2016

“El rol de un periodista es estar en un segundo plano todo el tiempo. Creo que nosotros no le deberíamos importar mucho a nadie, porque en principio, cuando entrevistás a alguien, lo que hacés es olvidarte de vos para dar brillo al otro. Esa convicción en mi caso se replica en otros ámbitos de la vida. Yo a mí misma me importo muchísimo, pero no estoy todo el tiempo pensando que todo el mundo está interesado en mí; no lo pienso ni lejanamente porque no encuentro tema más aburrido que hablar de mí misma. Y en todos estos eventos, ferias y festivales, es cierto que usualmente no estoy en el centro-centro; me gusta más la periferia.Soy una persona muy solitaria. No soy muy gregaria, el todojuntismo me vuelve loca; eso de ir todos juntos a todos lados… aguanto solo dos horas.”

Una entrevista a Leila Guerriero, firmada por Roberto Valencia y publicada en El Faro. Se lee completa por acá.

Taller de crónica y géneros asociados

13/03/2016

ps taller

El periodismo según Talese

16/06/2014

“Hoy los periodistas no hacen bien su trabajo. Les falta imaginación y también olfato para saber dónde están las buenas historias. Dependen demasiado de los políticos y los políticos les ofrecen una versión interesada de la realidad. Los periodistas están ahí para ayudar a sus lectores a comprender mejor la realidad y no para tragarse la propaganda del Gobierno.” Una entrevista a Gay Talese en el diario El Mundo, se lee completa por acá.

Periodismo según Remnick

19/08/2013

“Antes de nada, no seamos románticos: en el periodismo anterior a la era internet también había basura. Mucha basura, contenidos sensacionalistas, poco rigurosos, injustos, banales, estúpidos y complacientes. No seamos románticos y creamos que todo lo que se publicaba tenía la calidad del Watergate o de los papeles del Pentágono. O del mejor George Orwell. Sencillamente, no es cierto. De modo que no debemos caer en el absurdo de decir o pensar que todo el periodismo anterior a internet está compuesto por trabajos brillantes dentro de una edad dorada. No es cierto. En su lugar, debemos centrarnos en las posibilidades que ofrecen los avances técnicos de la herramienta, y cuáles de esas innovaciones están disponibles y son aplicables al periodismo y a su distribución. ¿Sabes?, al final, nuestro principal problema es el modelo financiero. Ese es el verdadero problema que nadie ha sido capaz de resolver hasta la fecha. Muchas publicaciones, entre las que se encuentran The New York Times The New Yorker cuentan con un sistema de pago.El lector tiene que pagar. Y no es precisamente barato.” Una entrevista de largo aliento con David Remnick, el director de The New Yorker desde hace 15 años. Se lee en Jot Down por acá.

El fin del periodismo y otras buenas noticias

12/07/2013

Graciela Mochkofsky explica el “desbarranque” en el que está cayendo el periodismo contemporáneo. Se lee en la revista Orsai por acá.