Una isla guaraní rodeada de tierra

10/07/2017

Vori vori, pastel mandi’o, chipa guasú, mbejú y butifarra. “Pero no se olvide de la sopa paraguaya, señor, el plato nacional”, alecciona con aires de chef de cuisine Pilar Cuevas, en la cabecera de una mesa superpoblada por los manjares emblema de la gastronomía guaraní. La coqueta jubilada nacida en la ciudad de Limpio, en la región central del país vecino, hace gala de sus saberes culinarios: “Hay que conseguir maíz bien pisado, huevos de campo, queso fresco y la crema de leche, que es la clave para que salga bien esponjosa. Si el paraguayo celebra, no puede faltar su sopa seca. Por suerte, tampoco la cachaca. La fiesta es para comer, pero sobre todo para bailar”. Luego, despabila a su marido del sopor dominical y juntos disparan hacia la atiborrada pista. Mueven el esqueleto al ritmo de un clásico de Los Rehenes. “Vengo para ver a mis amigos y por prescripción médica –dice agitada la dama de rabiosos cabellos colorados, tira una voltereta y se enreda en los brazos de su don Juan–. Comer rico y bailar alargan la vida”. La disco Carroussel, espacio vital de la colectividad paraguaya en la Argentina, luce un lleno ejemplar en los festejos de San Juan. A miles de kilómetros de sus terruños, cientos de paisanos mantienen viva la antiquísima celebración, que combina raciones desparejas de fogoso ardor religioso, embriaguez popular y orgullo nacionalista a larga distancia. Una isla guaraní rodeada de tierra, a pasitos del Nuevo Puente Avellaneda.

Una crónica de Nicolás G. Recoaro en Tiempo Argentino, por acá.

Por los caminos del Che

30/06/2017

19441973_1379926008711274_2648604307165207933_o

Revista y Editorial Sudestada reedita la antología de no ficción Por los caminos del Che.

KPOP: huele a espíritu adolescente

26/06/2017

La primera fila del auditorio huele a espíritu adolescente. Una banda de aguerridas chicas de La Matanza pide a grito pelado que salgan a escena los concursantes. Rocío es de Rafael Castillo, capital bonaerense del KPOP. De los cantantes coreanos resalta la belleza de sus rostros, de sus peinados, de sus cuerpos. De los latinos, también. Hoy alentará sin respiro a Josema, el frontman de los mexicanos Clue, uno de los siete grupos finalistas en la categoría baile. “Tiene algo único, no se puede explicar con palabras”, cierra la muchacha y abraza con fruición el peluche que trajo para ofrendarle a su ídolo. Papá Sergio es el encargado de mantener a raya a la pandilla salvaje. “La música zafa y hay buenos conjuntos, pero a mí lo que me pierde es la cocina coreana, amo el ramen, también unos chicitos de pescado que no sé cómo se llaman. Escucho esta música y me dan ganas de comer”.

Una crónica de Nicolás G. Recoaro, publicada en Tiempo Argentino. Completa por acá.

Una canción para Viscarra

21/06/2017

Escritos contraproductivos

21/06/2017

Néstor Sanchez

Quisiera compartir y recomendar algunas lecturas de autores que, en distintas décadas del siglo XX, desde los márgenes interiores de ese sistema que en Argentina suele distinguirse como “literatura”, cuestionaron el crecimiento de los dispositivos de control burocráticos, mercantiles y académicos sobre la creación artística en general y literaria en particular. Por su oposición a las ideologías productivistas y consumistas, estos autores pueden ser considerados como parte de una constelación crítica que reivindicó a la literatura como un arte que, por ser arte, no es o no debería ser un trabajo, o no debería estar condicionado por el trabajo.

Una conferencia de Osvaldo Baigorria, se lee completa por acá.

La exaltación de las máquinas

19/06/2017

¿Se puede estar enamorado de un auto? “De varios, querido. Igualmente, uno nunca olvida la pasión del primer amor”, confiesa sin sonrojarse Juan, un ingeniero cuyano que disfruta de las acrobacias sin vértigo de las 4×4, en el espacio outdoor del Salón Internacional del Automóvil. Raro, como encendido, sorbe un mate dulce y hace memoria de sus primeros escarceos y el fulminante flechazo con un Renault 6: “Año 1978, era una belleza. Yo recién salía del secundario, con el título de técnico mecánico bajo el brazo. Entonces le metía mano en el motor. También lo ‘pecheaba’ bastante en la ruta, aunque iba a dos por hora. Me acuerdo que hicimos un viaje a Chile y, como corresponde, se quedó en el Cristo Redentor. Al final lo arreglamos con alambre.” Vino a La Rural acompañado por un grupo de amigos de la infancia. Cuenta que manejaron sin respiro desde San Juan para llegar al evento tuerca. Unos metros más allá, los fanáticos inmortalizan con sus celulares el andar cansino de las chatas japonesas todoterreno. “Para serle franco –se sincera Juan–, después de dos horas dando vueltas, no vi nada que me llamara la atención. Mucho robot, poca mecánica. Me quedo con el recuerdo de aquel R6. Estos modernos te llevan como en una alfombra mágica.”

Una crónica de Nicolás G. Recoaro. Se lee completa en Tiempo Argentino por acá.

Mansilla y los perros

13/06/2017

 

Copia del daguerrotipo que se conserva en el Museo Histórico Nacional. Fue tomado en 1855, cuando Mansilla tenía 24 años. La anécdota transcurrió en 1870

Lucio V. Mansilla -soldado de la Campaña del Desierto, oficial en la guerra del Paraguay, bon vivant e hijo del héroe de la Vuelta de Obligado- tenía un problema con los ratones. Él mismo lo confesó en sus memorias y agregó que ese miedo terrorífico lo heredó de su madre. El hombre se trepaba al catre o la cama, con los pelos de punta, cuando un roedor aparecía.

Además, les tenía pánico a los perros callejeros. “Un perro en una puerta de calle -decía- es para mí más estorbo que un hombre”. Otra vez escribió: “Yo tengo un miedo cerval a los perros, son mi pesadilla; por donde hay, no digo perros, un perro, yo no paso por el oro del mundo si voy solo, no lo puedo remediar, es un heroísmo superior a mí mismo (…). Juro que los detesto, si no son mansos, inofensivos como ovejas, aunque sean falderos, cuscos o pelados”. Para este soldado, un mano a mano con un perro era un suplicio. De uno de esos encuentros quedó el testimonio.

Una nota de Daniel Balmaceda. Se lee completa por acá.